Spring

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Primavera en Mannheim, Alemania. Paisaje fotografiado y editado por mí.
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sábado, 7 de marzo de 2015

Ábrete, Sésamo!

"Si hubiésemos sabido que ibas a venir, habríamos puesto tapices trenzados con la sangre del corazón o con el negro de los ojos.
Habríamos tapizado nuestras mejillas y habríamos salido a tu encuentro para que llegases por encima de los pájaros." - Noche doce, las mil y una noches.

Frau, Simon e Linda - Saturno Buttò - 1994


Ya que venimos hablando de mis artistas favoritos, aprovecho para presentarles a un señor italiano que yo ubicaría en mi top 3. Probablemente no hayan escuchado hablar de él  y, la verdad, no me extrañaría. No es el tipo de artista que le gusta a todo el mundo. Pero para mí, Saturno Buttò es uno entre miles.

Este pintor, nacido en Venecia en 1957, nos propone un desfile de cuerpos, plasmados en un estilo híper realista, en donde el culto religioso se entremezcla en una danza vertiginosa con la decadencia y la denigración corporal y psicológica. La figura humana, y más específicamente, la mujer, es representada como objeto sagrado. Su cuerpo desnudo es decorado por los símbolos típicos del cristianismo, al tiempo que sufre torturas infligidas por parte de manos externas o propias. Los temas sadomasoquistas, lésbicos y quirúrgicos son bastante recurrentes en las obras de Buttò, de modo que, sumando a esto las representaciones de la santidad cristiana, el observador termina por encontrase frente a un culto oscuro y ante las sacerdotisas de una negra religión, tal como si fueran flores abiertas en el jardín del mal.

El dolor físico y la decadencia espiritual son normalmente encarnados por elementos médicos, quirúrgicos y propios del sadomasoquismo. Las representaciones paganas, así como los retratos de personajes históricos, son también tema recurrente: de esta manera nos encontramos con gitanas demoniacas, a Jesús acompañado por unas concubinas como sacadas de las mil y una noches, a una diosa Kali con un estilo muy neo-gótico, o San Sebastian como un ícono del glamour o mientras le realizan una felación.

Hay otros elementos en las obras de Saturno que me traen a la mente aquel movimiento conocido como el grotesco. Recuerdo que cuando estudié el grotesco en la universidad la profesora nos comentaba que la vida y la muerte, la santidad y el pecado, y otros temas opuestos, se solían representar juntos en composiciones “expresivamente fuertes”. Así, era posible encontrarse con una vieja decrépita, cercana a la muerte, embarazada. Pues bien, con Buttò también nos topamos con mujeres embarazadas, pero la última sensación que transmiten estas futuras madres es la de maternidad.  Estos personajes femeninos decoran sus cabezas envueltas en trapos con cuernos, entrelazan su vientre con un nido de serpientes y se acompañan de hombres obesos con facciones de cerdo. Casi como si los  rostros tapados impidieran asignar identidades y tuviéramos al final una representación de la madre de todos los hombres, cargando con un fruto que se está corrompiendo mucho antes de ver la luz del mundo.

Estoy segura que la obra de Buttò no le pasa indiferente a nadie. Cuando conocí sus pinturas no supe cómo reaccionar en un primer momento ¿Me gustaba o me desagradaba lo que veía? En ese mismísimo instante Saturno ya me había hipnotizado y a su obra retorné una y otra vez hasta el día de hoy. Admiro sus ideas y, por sobre todo, su arte y la limpieza y maestría en la ejecución del mismo.

Como es de mis favoritos prepárense para una muestra artística ligeramente más extensa de lo normal. Espero haber despertado al menos una chispa de expectación para lo que se viene. Por supuesto, más información y material encuentran en la página Web oficial de Buttò, cuyo enlace les compartiré en breve. Especialmente de interés, además de las obras, son las entrevistas y las fotografías del backstage, en donde somos participes del nacimiento de la magia.


Domiziana-Domiziana - 1997

Bad nun - 2001

Senza titolo - 2002

B-Kalì - 2003

Skulls - 2006


Geisha con calice - 2007

Salomè - 2007

Sacred milk - 2008

Caelum meretur vulnerum crudelitas I - 2009

Cocullo - Giuditta - 2010

Valentina - 2010


Cocullo Silvia - 2010

Posture di decadenza - 2010

Ctonia - 2011

Queen of pain - 2012

Ofelia - 2012

Iesus Hominum Salvator - 2013


The unnatural human history - 2013

Les comparto también, como de costumbre, mi poema titulado Iftaḥ yā simsim (Ábrete, Sésamo) y el cover de la banda sueca Therion de la canción Initials B.B (original de Serge Gainsbourg, 1968), perteneciente a su más reciente albúm Les Fleurs Du Mal (las flores del mal).
افتح يا سمسم
(Iftaḥ yā simsim)

Hemos tirado los dados,
 desafiado la tez morena del destino,
el cuerpo dorado de sus sentencias,
y el mismísimo reino que forja
las almas de sus proscritos
al calor y a la sazón de un oro negro
como tus ojos.

Puedo concederte lo que más deseas,
el espejismo y la caravana,
los damascos de la Ciudad del Jazmín,
un aliento como de ninfa del desierto
que en torno a tu piel se torne en lujuria.

Sigue la ruta de los camellos
en el corazón febril de las dunas
que seducen al rey con su danza de los siete velos,
y entrega tu piel al sol de faraones
que vio morir la grandeza de los Dioses
entre su propia geometría de pirámides.

Pídeme la corona de espinas,
un asiento alto para contemplar el universo,
un cuento de demonios
para la penumbra de la noche,
un beso rojo, mil y una historias,
que se juzgue en el instante prohibido.

Aquí en mis manos tostadas,
las de los dedos largos,
puedes reposar tu alma,
y vivir entre los jades
y las amatistas de mis ojos.

Frota bien la lámpara
y haz que el ansia se reduzca al deseo
de escuchar mi canto entre
los humos y las sedas del amanecer.
Son tres puertas
Las que te ofrecen las bailarinas
para redimir tu alma humana.

Mi sultán, has sido entronado
por las virtudes del desierto.
Desde tu lugar entre las estrellas
 contémplame como la fruta
que se abre al roce de los años.
Sea sólo tu mirada sobre mis velos
cuando las de los hombres
se deleiten en tu Meca.

¡Ábrete Sésamo!

Mi cuerpo es el blasón más sinuoso de la noche.
_______________________________
Estefanía Figueroa Buitrago 


Como siempre espero que esta entrada haya sido de su agrado y que se animen a dejarme un comentario :). Hasta pronto.

jueves, 12 de febrero de 2015

Pájaros Cantando

El arte abstracto nunca ha sido uno de mis fuertes. A pesar de las reseñas y las alabanzas de los expertos respecto a algunas obras y autores famosos, el arte abstracto, el arte moderno y el surrealista representan una cuestión en relación a la cual tengo sentimientos realmente confusos. No es que nunca le haya concedido una oportunidad. De hecho, he tenido la fortuna de visitar excelentes museos con colecciones ya sea temporales o permanentes de arte abstracto y artistas del modernismo y surrealismo, entre ellos la Galerie Neue Meister en Dresden, el museo del Banco de la República en Bogotá y el museo La Tertulia en Cali. En estas oportunidades, después del recorrido, siempre he terminado, no con un sinsabor o con un sentimiento de indiferencia (que a mi parecer es el peor sentimiento que puede despertar una obra), sino con una sensación de incomodidad, de sentir que lo que contemplé de una manera u otra me perturbó, porque lo que aprecié se me asemejaba a los delirios de un enfermo mental cuya concepción de la realidad estaba demasiado torcida para mi gusto o por la simple frustración de no haber captado el mensaje, cualquier que fuera, escondido y cifrado entre capas de lineas, pintura y materiales. He llegado al punto de sentirme incomoda con el sólo hecho de estar parada al lado de algunas obras, darles las espalda, pero saber que aún  están allí y que podría espiarlas por el rabillo del ojo. 

Hay un artista del surrealismo, sin embargo, que me llama la atención. Sus obras me recuerdan a esos dibujos que hacía cuando niña, en donde, entrecruzando lineas y formas a lo largo y ancho de un papel, intentaba después hallar figuras y crear efectos muy primitivos, resaltando esto y lo otro con colores. Estoy hablando de Joan Miró, pintor, escultor, grabador y ceramista español. No soy quien para analizar una obra tan basta, evolucionada y compleja de la cual, estoy segura, no entiendo ni la mitad. Tampoco estoy muy segura de porqué simpatizo con muchas de estas obras. Sólo puedo decir al respecto que Joan Miró es un artista que parece jugar e internarse cada vez más en lo infantil y lo onírico. Contemplar sus obras es como encontrarse en un sueño, en donde, a partir de una temática central, se despliegan toda una suerte de sucesos y personajes que interactúan entre sí por medio de lineas y efectos. Aquí son muy recurrentes las representaciones de paisajes, mujeres, insectos, estrellas, entre otros. La figura humana es completamente alterada y llega a adquirir rasgos alienígenas, rupestres o autómatas.

A continuación les comparto algunas de las pinturas más conocidas de Joan Miró. Esta es, claramente, una muestra muy pequeña y poco significativa de lo que es su obra, la cual también incluye esculturas, pero creo que, si hasta ahora no sabían nada de él, puede darles una idea sobre lo que vengo hablando. Como siempre, me encantaría leer sus opiniones al respecto, siempre aprendo con ellas. No importa si no son expertos en arte, que aquí nadie lo es.

The Hunter (Catalan Landscape), 1924.

Harlequin's Carnival, 1924-25.

Snail, Woman, Flower, Star, 1934.

Birds and Insects, 1938.

Ciphers and Constellations, in Love with a Woman, 1941.

The Smile of the Flamboyant Wings, 1953.

Bird, Insect, Constellation, 1974.

Aquí entre nos, sí que tengo una obra favorita que hoy en día se encuentra en el museo de arte moderno de Nueva York. De esas obras que, sin importar cuanto tiempo pase, siguen sorprendiéndome cada vez que la miro... y eso que tiene una estructura relativamente simple. Se trata de la acuarela titulada Twittering Machine (algo así como la máquina que gorjea en español), del artista alemán nacido en Suiza, Paul Klee.

Twittering Machine, 1922, Paul Klee.

La obra ha tenido múltiples interpretaciones. Algunos le atribuyen un aire absurdo muy al estilo de "Alicia en el país de las maravillas". A otros les produce un sentimiento de incomodidad y amenaza inminente por parte de unas criaturas que no son más que aberraciones intentando asemejar a la naturaleza y que cantan ya sea seduciendo a su victima, o armando una cacofonía infernal. Para otros es el resultado de la fusión entre organismos vivos y máquinas. Algunos ven a unas criaturas siendo torturadas y obligadas a cantar, incluso cuando sus cuerpos han llegado a su límite. Para otros el cuadro presenta la victoria de la naturaleza sobre las máquinas, en donde una máquina de música abandonada a su suerte y a la herrumbre no tiene más opción que contemplar a las aves cantar y producir los sonidos que ella falló en reproducir.

Para mí, y con esto me incluyo en ese grupo de personas que la han interpretado de esta manera, es una representación del sonido mismo. Los cantos de las aves son una muestra de la armonía sonora que puede producir la naturaleza. La manivela debajo de ellas es una representación de los sonidos que puede crear el hombre a partir de todos los instrumentos que ha diseñado. A los cánticos de la naturaleza sumamos nuestros sonidos y de esta forma podemos hallar un equilibrio que, como humanos, nos falta. Las tonalidades frías de la imagen en el centro y más cálidas hacia los extremos me hacen pensar en el amanecer y en esos primeros trinos que se escuchan desde la ventana cuando abrimos los ojos. Hay también un elemento matemático de mi agrado, si pensamos en la cuerda sobre la que se paran los pájaros como una onda sinusoidal. Con esta obra, el señor Klee ha conseguido ponernos a divagar y ha logrado que una sola imagen estática conciba tal variado grupo de interpretaciones, lo que en sí, es todo un logro.

Para no extenderme más, cosa que me sucede cuando llevo mucho tiempo sin actualizar, paso a compartirles, como de costumbre, mi último poema cuyo titulo pueden leer al final de mismo.

Como si fuera un ciclo infinito,
he perdido la cuenta
de las veces en que el sol
le ha cedido paso a la luna,
y en las que he descubierto mi pecho
para que en él moren los elementos,
junto con todos sus fenómenos.

Como si este caminar no
fuese a terminar nunca,
he dejado que la tierra fértil,
labrada por los más humildes hombres,
se atraviese ante mis ojos,
y que su aroma a profundidad
se enraíce entre los dedos
largos de mis manos.

Sin padre, sin madre, sin nombre,
sin voluntad para pronunciar uno,
sólo pude esperar a ser reconocido
por aquellos a los que nadie reconoce,
a coronarme con sus luminarias
y a correr por sus senderos,
como si fuera la sangre misma
en las venas del bosque.

Mire al vacío incontables veces,
puse en duda la naturaleza de mi soledad,
dejé que mi risa fuera un sonido cavernoso,
como extraído de las profundidades frías
y vírgenes al interior de la montaña,
y me extravié, sin saberlo,
de los caminos de los hombres.

Un espectáculo de luces
danza desde entonces en la
niña de mis ojos
y sólo es percibido por aquellos
que viajan por la mismísima senda
trazada para los animales salvajes
por los reyes de las montañas.

Escuchando en silencio el canto
de los seres que aparentemente callan,
contemplando su desenvoltura
entre los pliegues de las sombras,
hablando sin permitir el movimiento de los labios,
he reconocido su lugar
entre los moradores de este mundo.

Yo que he sido tocado por las manos mismas
de los advenimientos naturales,
he regalado mis sentidos
a aquellos que se despliegan,
como alas nuevas, por la noche.
Como si fuese el último conocedor
de un lenguaje más antiguo que
el tiempo mismo,
dejo que mis huellas se hagan
el camino que han de seguir
los que procesan detrás de mí.

Así pues, guárdame un lugar
entre tus invitados esta noche,
comparte conmigo el licor
de la madre tierra,
e intenta conservar las palabras que escuchaste
aunque después no recuerdes la boca de quien las dijo.
 Considérame el heraldo de aquellos
que pueden ser apreciados
sin existir realmente,
un simple viajero que ha visto
la línea que divide a nuestros dos mundos.

Walpurgis
_______________________________
Estefanía Figueroa Buitrago 


El titulo al final tiene su razón de ser. Si han escuchado sobre la noche de Walpurgis podrían empezar a leer el poema ya con una idea en la cabeza. La verdad, no me refiero a brujas ni a apariciones, sino a una relación un tanto espiritual con la naturaleza.

Cierro esta publicación con una canción de la artista Florece + the Machine, titulada Heartlines de su álbum Ceremonials que espero disfruten.




Como siempre aprecio sus comentarios. Dadas mis desapariciones espontaneas del mundo del blog siempre tienen la opción de inscribir su correo en el menú derecho (opción "seguir por correo") para recibir una notificación cada vez que se haga una nueva entrada.

Hasta la próxima ocasión y gracias por leer :).

miércoles, 17 de diciembre de 2014

Trascender

Mis queridos amigos y lectores, le ha llegado el turno a la entrada de Diciembre, que hace casi un mes vengo estructurando en mi cabeza. Como siempre, empiezo agradeciendo a todos aquellos que se toman el tiempo de leer y/o de comentarme. Para los que se pasan pero que aún no se animan a dejar un comentario, los invito a escribirme :). Sus opiniones, palabras de ánimo, o el simple hecho de saber que están allí me animan a seguir adelante.

Para esta ocasión me gustaría mostrarles dos de mis pinturas favoritas, ejecutadas a manos de los pintores italianos Michelangelo Merisi da Caravaggio, un gran exponente del Barroco,  y Guido Reni, de la escuela Boloñesa. Ambos pintores, como es bien conocido de la pintura italiana, presentan esa fuerte tendencia a la representación de temas y personajes del catolicismo.

La primera obra que les comparto es el Juan Bautista de Caravaggio. Sí, de nuevo Juan Bautista (no sea que piense que tengo algo en su contra en este blog). Esta pintura es particularmente de mi agrado por el esquema de colores que maneja. El fondo otoñal se mezcla perfectamente con el rojo de los ropajes y con el cabello de Juan. Adicionalmente, la pintura desprende un aire de melancolía y tristeza que la hace bastante atractiva. Es casi como si hubiésemos sorprendido a Juan llorando y este hubiera apartado ligeramente avergonzado la mirada, verdad? Algo que me gusta mucho también de ésta obra es la fragilidad que insinúa con el juego de luz y sombras, dándole a la piel ese aspecto suave, con la contextura delgada del personaje y su apariencia decididamente juvenil y ligeramente devastada.

John the Baptist, Michelangelo Merisi da Caravaggio, 1604. Nelson-Atkins Museum of Art, Kansas City.

Juan Bautista fue, de hecho, objeto de aproximadamente ocho pinturas de Caravaggio. En todas ellas se presenta a un muchacho (lo que se aleja de la tradición de pintar a este personaje como un hombre maduro) melancólico y solitario. Los fondos son siempre paisajes ensombrecidos, en donde el juego de la luz con la sombra toma un papel fundamental. Adicionalmente, se puede reconocer a Juan Bautista por el uso de elementos primarios como lo son el bastón, la piel de camello y el manto rojo que apenas logran cubrirlo. En muchas ocasiones lo acompaña también un cordero.

La segunda obra se trata de San Sebastian de Guido Reni. Este santo, al igual que el Juan Bautista de Caravaggio, fue pintado en varias ocasiones por el mismo pintor. San Sebastian fue un soldado romano condenado a morir por flechas por defender su fe. San Irene lo libera mientras aún está vivo y cura sus heridas. Fue un santo muy popular debido a que se le atribuía el poder de detener epidemias. La composición de la pintura es siempre la misma: el santo se encuentra amarrado a un tronco, mirando hacia el cielo, como quien entrega su vida a las manos de Dios, mientras múltiples flechas atraviesan su cuerpo.

The martyrdom of Saint Sebastian, Guido Reni, 1616. Boston Athenaeum Gallery.

Un pobre soldado en su instante de martirio. Pero apuesto a que ustedes, así como yo, han notado algo. Para una pintura en donde un soldado está siendo ejecutado el personaje luce demasiado… sensual. Nos encontramos con un jovencito apuesto, amarrado de las muñecas, apenas cubierto por un trapo, que mira hacia el cielo con una expresión de muchas cosas, menos de agonía. Esto es porque, en una época en donde el homosexualismo no estaba bien visto, no había nada más conveniente que excusarse en temas religiosos para explotar el desnudo y la sensualidad masculinas, y esto es algo a lo que Reni recurre a lo largo y ancho de su obra, las cual les invito a apreciar.

Tras la presentación de estas dos pinturas les comparto, como de costumbre, uno de mis poemas, que lleva el mismo título que esta entrada. Este escrito es parte de mi último poemario titulado “Borrascas Universales”, así que está recién salido del horno :). Aquí, como en muchos otros poemas, exploto el concepto de “el Rey”. Espero que lo disfruten y me dejen saber qué piensan al respecto.
Trascender

Soy solo yo quien tiene acceso
a las cumbres inexpugnables
sobre las que se asienta tu cabeza.
Allí en donde las águilas
construyeron su reino
y sus tronos de piedra,
allí en donde la luz de las estrellas
descendió por vez primera
y besó los dedos extendidos
de la tierra.

Cada pico es más helado
que aquel al cual sucede.
Cada uno añora más
el inconcebible toque
de los cuerpos que se
cobijan en el corazón de la galaxia.

Allí, sobre esas cimas blancas,
he visto tejerse como racimos escarchados
los pensamientos del reino
de los hombres sabios,
el corazón tibio de la valentía,
y los ojos negros de los pájaros
que han divisado la altura divina de dios.

Así pues, seré yo,
que he visto cómo te perfilas
envestido por los siglos,
quien levante el peso de la corona de los años,
el cetro del regente que ejecuta la sentencia
y el orbe de este mundo que fue amado por tus ojos;
para que a ti solo te corresponda adornarte con los lujos
cincelados noche a noche por las mareas del mundo,
por los cuentos de las viejas
y La Traviata de las olas.
_______________________________
Estefanía Figueroa Buitrago 

Cierro con la hermosísima canción “Candle in the Night” de la banda turca Almöra, una de los mejores proyectos de metal sinfónico con los que he tenido la suerte de toparme. Su propuesta es diferente e innovadora y les ha ganado un lugar muy alto entre la música turca. Espero que les guste tanto como a mí.



Les deseo a todos para estas épocas decembrinas muchas alegrías. Nos estaremos leyendo pronto, pues espero hacer otra actualización antes que termine el año!