Me gustaría dar inicio con uno de mis últimos escritos, en los cuales he intentado adquirir una forma más sencilla de escribir. Dedicado a una de mis historias favoritas de la mitología griega, la desgracia de Narciso. Ya deben conocerla. Narciso era un joven muy hermoso que rechazaba a todas las doncellas que pretendían su amor, entre ellas a la ninfa Eco. Némesis, la diosa de la venganza, hizo que aquel joven se enamorara de su reflejo en las aguas de una fuente a modo de castigo, en las cuales se zambulló para no volver jamás.
Personalmente, me encantan las historias mitológicas y escribo en varias ocasiones sobre ellas. Por otro lado, siendo una persona que busca incansablemente la belleza, me siento muy atraída por la idea de la misma como verdugo. Intento mezclar estos dos factores en Narciso.
Narciso
Narciso al fonte, 1595 - 1600
Autor incierto
El es inalcanzable.
Su belleza se oculta
en el instante eléctrico
del relámpago precediendo
al trueno.
En las bocas ahumadas
que se alzan en plegarias
y en las manos temblorosas
proyectadas hasta el cielo.
Con labios que eximen
a la rosa de sus pétalos
y ojos que han hurtado,
de los cielos, las galaxias,
no te dirijas cabalgando,
a la cuna de la muerte.
En tu propio manantial
haz de morir ahogado.
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Estefanía Figueroa Buitrago
Finalmente quiero compartirles la canción titulada I Never Learn de la artista Sueca Lykke Li, perteneciente a su más reciente álbum del mismo nombre.
Quiero agradecer a mi tío Gustavo Figueroa por inspirarme a abrir este blog, aunque el no supiera hasta que lo abrí :).
